La palabra pego, pegolete, pegoso

Por Santiago Rodriguez Gómez

El 28/02/2021
Si cada localidad tiene su lista de palabros "raros" en Córdoba esa lista la encabeza la palabra pego. Te explicamos su origen y significado
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Si cada localidad tiene su lista de palabros “raros” en Córdoba esa lista la encabeza la palabra pego, de ahí también lo de la tierra del pego.

No es raro que si estás de visita o turismo en Córdoba, quizás oigas en algún momento la palabra “pego” y te quedes extrañado/da. Si por contra eres de Córdoba tienes más que conocida <y usada> esta palabra pero quizás sin embargo no conozcas su origen. Intentamos dar respuesta a esa mente curiosa que sabes que tienes o ayudarte para que no se te quede cara de poker.

 

¿Qué es un pego?

Un pego es una tontería, algo que no funciona, algo que ignorar directamente.

No te preocupes, puedes ver que no te están insultando (aunque siempre puedes hacerte el tonto si eres de fuera y aprovechar la tesitura). Solo están haciendo referencia a que el acto o cosa a la que se refieren es una tontería, no tiene importancia, no tiene sentido o no sirve para nada.

 

¿De donde viene la palabra pego?

El origen del vocablo parece tener un antecedente histórico, aunque existe “discusión” sobre esta versión del origen de la palabra.

A principios del XIX, un francés llamado André o Louis Pegó (o Pegau) se asentó en Córdoba. Un hombre ilustrado que pretendía hacer partícipe a la sociedad cordobesa del momento de los últimos adelantos científicos europeos. Así, no dejaba de hablar entre otras cosas sobre cómo hacer volar un globo aerostático con una persona dentro.

Restaurante el pego

Restaurante “el pego” en honor a la palabra

La expectación que formó fue tan grande que se reunieron los materiales por él pedidos para fabricar dicho artefacto. El día elegido para hacer volar el globo congregó a buena parte de los cordobeses del momento, pero el globo jamás levanto un palmo del suelo, convirtiéndose todo aquello en una gran boutade del señor Pegó. Tal fue la decepción que cuando algo no funcionaba o no servía para nada se empezó a decir que era como lo del Pegó, hasta degenerar en nuestros días a la definición que conocemos. Y este parece ser el origen de este vocablo genuinamente cordobés.

De cualquier forma, los cordobeses usan pegoso como calificativo a una persona, define a aquella que presta atención al pego. No es, por tanto, un sinónimo de tonto, sino de persona que atiende más de lo necesario a las nimiedades. En ocasiones también se dice vaya pegolete (vaya tontería).

Otro posible origen

Ramírez de Arellano en sus Paseos por Córdoba nos habla de otro posible origen de la palabra. El caso es que existió un episodio histórico similar al mencionado. También hubo un globo, hubo franceses (aunque no directamente ni en ese momento) y hubo un fracaso… Además, nos introduce en la vida de uno de los más apasionantes personajes que han pisado la Córdoba moderna: Domingo Badía y Leblich. Este catalán llegó a ser prefecto de la ciudad bajo la dominación napoleónica y, camuflado como árabe musulmán, fue el segundo europeo y primer español en penetrar en los recintos prohibidos de La Meca, después de actuar durante años como espía en Marruecos.

  • El hecho histórico

Hay que atrasar el calendario hasta 1795, al final del siglo de las luces, cuando Domingo Badía fue nombrado administrador de las rentas del tabaco para el Estado en Córdoba, procedente de un cargo de Defensa en Granada. Entre 1792 y 1793, según las fuentes, había remitido al primer ministro Godoy un informe sobre globos aerostáticos, que al parecer pretendía emplear con fines militares, aun cuando las primeras ascensiones de los Montgolfiere se llevaron a cabo una década antes, y era una tecnología aún en pañales.

globo aerostatico montgolfier

Badía recibió el visto bueno del Estado y construyó su globo en el Campo de la Merced (también bailan las fechas, 1793-1795)  pero fracasó en sus dos intentos de hacerlo volar debido a las adversas condiciones meteorológicas. El revuelo y las expectativas en la ciudad habían sido enormes y la multitud quedó totalmente decepcionada.

La aventura le supuso su ruina económica, y su padre consiguió que el Consejo de Castilla le retirara la autorización para seguir experimentando, por su propia seguridad. Si queremos encuadrar correctamente la entrada del inicio del artículo, parece que habría sido este acontecimiento el que habría grabado la palabra “pego” en la mente popular. Pero, ¿por qué, una vez descartado el tema del apellido francés?

 

  • Nacimiento de la palabra pego

Sabemos por Ramírez de Arellano y sus Paseos que el fracaso de Badía fue caricaturizado en unos versos satíricos por un poeta local cordobés. Ese poeta se llamaba José Mariano Moreno. Desde luego, esa coplilla debió tener relevancia, cuando los Paseos la mencionan 80 años después. ¿Usó Moreno la palabra “pego”, en el sentido de trampa o engaño, en esos versos? En una palabra, ¿fue Moreno el inventor del pego, y Badía el primer pegoso? Es algo que aún queda por resolver ya que dichos versos no han sido encontrados ni investigados…seguiremos con el pego.

Firma José Mariano Moreno

 

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Escrito por Santiago Rodriguez Gómez

Mezquita Catedral de Cordoba

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